Siglo XVII (siglo 17)

Ratio:  / 2
MaloBueno 
Escrito por David

 

Desenvolvimiento musical entre la población hispánica e indígena


1600

 

.-En las primeras décadas de este siglo es bastante intenso el movimiento musical en la población hispana de la Colonia. Las reuniones familiares y las funciones religiosas se realizan con gran despliegue de músicos e instrumentos. Al mismo tiempo, inician sus actividades algunas escuelas de música y otras donde se enseña a danzar. Sólo resta agregar, como último antecedente para juzgar la importancia del movimiento musical entre la población hispana de esa época, el número de habitantes blancos que contaba cada una de las ciudades más importantes. Córdoba: 500; Santiago del Estero: 40; Buenos Aires: 250; Tucumán: 250; La Rioja: 250 y Jujuy: 100.

 

1609

.-El Padre Diego de Torres ordena por esa época a los misioneros jesuítas que se dirigían al Paraguay, que "reunieran a los hijos de los indios para enseñarles la doctrina, a leer y a cantar" . Con tanto entusiasmo cumplen esta consigna, en lo que se refería a la música, que parten para fundar las célebres Reducciones Guaraníes auténticos centros de civilización y cultura provistos de cuantos instrumentos pudieron conseguir, estimulados, sin duda, por las palabras del Padre Manuel Nóbrega, quien dijo: "Dadme una orquesta de músicos y conquistaré al punto todos los infieles para Cristo".

 

1617

.-Los guaraníes, singularmente dotados para la música, hacen rápidos progresos en el conocimiento de éste arte y en la ejecución instrumental, respondiendo así a la labor del Padre Juan Vaseo, quien es el primero en abordar la educación musical de los indios en forma sistemática. Simultáneamente, en la Reducción de San Ignacio, el Hermano Luis Berger cumple idéntica misión, siendo posteriormente trasladado a Chile para desarrollar allí su actividad musical.

 

1650

.-A partir de este año y hasta fines del siglo, la música, el canto y la danza, manifiestan un amplio y promisorio progreso. Tucumanos, bonaerenses, santiagueños, mendozinos y riojanos, rivalizan en la organización de reuniones musicales. Abundan los profesionales de la música y las funciones religiosas se realizan con mayor solemnidad, precisamente, porque en ellas intervienen orquestas y coros mejor preparados. Con todo, la docta Córdoba, mantiene una ostensible superioridad cultural sobre las restantes ciudades. Comienzan a instalarse en ella comercios para la venta de instrumentos y afluyen muchos de los jesuítas que antes habían desarrollado sus actividades musicales en las Misiones Guaraníticas. órganos de excelente mecanismo se construyen para las iglesias cordobesas, destacándose los realizados con la intervención de los indígenas. Junto a la música culta y religiosa, se promueve también la popular.

 

1691

.-Llega a la Reducción de Yapeyú el jesuíta Antonio Sepp, quien no hace más que consolidar el prestigio que como centro musical posee la mencionada reducción. Dos años está al frente de la escuela de música el Padre Sepp y, en tan breve lapso, forma excelentes maestros de instrumentos, los que, a su vez, incrementan la afición musical de los indios. Cabe también destacar la cantidad, variedad y excelencia de los instrumentos musicales, que en la Reducción de Yapeyú, por esta época se fabrican.

Copyright 2011 La musica del siglo XVII. Pepocero Web Design - pepocero@hotmail.com -
Templates Joomla 1.7 by Wordpress themes free